Fotografiada por Rafael Pavarotti en la fábrica Scaglietti, la campaña ADV FW26 explora la unión entre lo humano y lo mecánico, la continuidad entre epidermis, cuerpo y forma de ser: una armonía esencial en el trabajo del director creativo Rocco Iannone, siempre marcada por el énfasis en lo sensual, en la sutil tangibilidad del eros.
El contexto es significativo. Sergio Scaglietti, fundador del carrocero que lleva su nombre, fue uno de los colaboradores más cercanos de Enzo Ferrari: quien transformaba las ideas en objetos. Los protagonistas de las imágenes son los modelos Mila Van Eeten y Fernando Cabral. Las imágenes se caracterizan por una luz rasante y analítica que realza las superficies, revelando su grano, peso y textura. Del mismo modo que la pintura es la piel de un automóvil, el sello cromático y táctil de su forma, las prendas se revelan en su naturaleza de cobertura y extensión de la piel y el cuerpo, y como arquitecturas que habitar, compuestas por diferentes texturas.
En el diálogo constante entre lo masculino y lo femenino, la campaña culmina el pensamiento expresado en el fashion show: la visión de la piel como una membrana que nos conecta con el mundo, una superficie sensible, una forma de tocar y ser tocados, el primer instrumento para experimentar lo humano y transformarlo en conocimiento. La búsqueda de impacto se expresa a través de una síntesis visual rigurosa: la luz y los fondos, al igual que la monocromía de los looks, dirigen la atención hacia el individuo, la arquitectura de la prenda y la carnalidad del cuerpo.
Absoluto en su pureza estética, el mensaje es plural: la posibilidad de elegir no una, sino innumerables skins to be in, cada una en armonía con la individualidad de cada persona




